domingo, 2 de agosto de 2009

NACIMOS PARA MORIR

Manos de arcilla
cuerpo de vidrio.
Aplaudes el canto
que se imploran domingos.

Nacimos juntos sentados,
riendo de la vida...
Hemos gozado de ella,
¿Te acuerdas cuando
fumabas tus cigarros rosas?

Si que eran años primorosos,
éramos bandidos todos;
los Eusebios, los Manolos y
los gestos que nos juntan al recuerdo...

Nacimos quietos sin movernos,
en el mismo hospital, en la misma
hora y con el mismo galeno de turno...

ah... y antes de soñar de nuevo,
reíamos en la jaula
nuestra muerte segura...

Y tu decías nacimos juntos y
juntos morimos sin llorar...
El Zar

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